Masacre de barrios alto - El trauma y el estigma de las víctimas
El 3 de noviembre de 1991, ocurrió una de las masacres que más conmocionaron al país hasta la fecha, pero contrario a lo que uno esperaría sobre quienes la ejecutaron, los culpables de dichos asesinatos fueron integrantes del grupo militar encubierto Colina bajo órdenes del estado.
Alrededor de las diez y media de la noche el grupo militar irrumpió en medio de una vivienda en la zona de Barrios Altos donde se andaba realizando un festejo que tenía como fin recaudar fondos para poder costear obras para el barrio. Asimismo, dicha intervención dejó un total de quince muertos, incluyendo a un niño de ocho años de edad, llamado Javier Ríos, mientras que otras cuatro personas terminaron heridas. La razón de dicho accionar fue la sospecha de pertenecer al grupo terrorista Sendero Luminoso, actuaron de forma cruenta y acribillaron a los presentes a diestra y siniestra.
La operación fue la primera masacre contra la población civil por parte de las Fuerzas Armadas y por la naturaleza de esta misma, la víctima menor de edad se convirtió en una de las más emblemáticas para el juicio contra el ex presidente Alberto Fujimori quien fue condenado a 25 años de cárcel por delitos de lesa humanidad y contra quien fue su mano derecha durante su gobierno Vladimiro Montesinos. De igual manera, los perpetradores de este despiadado asesinato fueron condenados 22 años después del hecho, todo fue gracias a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, hasta la actualidad ha sido el caso más importante de violaciones a los derechos humanos en el Perú por la gravedad y por la impunidad de las acciones con todo el respaldo político.
Por otro lado, las familias de las víctimas lucharon de manera conjunta durante años, para que se les hiciera justicia a sus familiares que fueron víctimas de la masacre, lamentablemente esta lucha fue obstaculizada, por las autoridades al querer impedir a toda costa que se realice la investigación de este crimen para poder encubrir a los responsables. Además, las hijas de Rosa la mamá de Javier Ríos sufrió gravemente de discriminación por parte de sus compañeros, recibiendo comentarios relacionados a la muerte de su padre por la razón de su muerte, se conoció que el padre perteneció al grupo de terroristas, entre otros comentarios, tal fue la gravedad de los actos discriminatorios hacia ellas que tuvieron que recibir un tratamiento psicológico. El atentado de barrios altos solo fue el inicio de una serie de delitos a mano armada del grupo colina, cómo la que fue el atentado de Cantuta(1992) y la de Pativilca(1992).
Por otro lado, después de años de tratar de evadir los procedimientos judiciales, Fujimori finalmente fue extraditado de Chile a Perú en 2007 y condenado por su papel en la masacre de Barrios Altos y otros abusos contra los derechos humanos, así como por corrupción.
Desde entonces, permanece tras las rejas a pesar de las reiteradas solicitudes de su familia y abogados para su liberación por motivos de salud y edad avanzada. Actualmente, sigue siendo una figura que divide a los peruanos. A pesar de sus delitos, sus partidarios lo ven como el presidente que derrotó a Sendero Luminoso y arregló la economía. Por último, sus críticos recordaron sus crímenes y denunciaron los llamados favores carcelarios.

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