El juicio y reparación pendiente sobre la masacre en Barrios Altos
Más de treinta años han pasado desde la noche en que seis miembros del denominado grupo Colina irrumpieron en el Jirón Huanta 840, en Barrios Altos, durante la celebración de una pollada. En ese escenario, asesinaron a 15 personas, incluyendo a un niño de 8 años, y dejaron gravemente heridas a otras 4. Desde ese 3 de noviembre de 1991, los testigos y víctimas de esa masacre han transitado un largo camino para acceder a la justicia: recién el 15 de abril de 1995, casi cuatro años después de los hechos, el caso empezó a ser investigado en sede judicial; sin embargo, tras la promulgación de leyes de amnistía, el proceso se detuvo y no fue hasta el pronunciamiento de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH), en 2001, que las víctimas pudieron acceder a algún tipo de reparación. En la sentencia del caso Barrios Altos, la Corte IDH declaró responsable al Estado peruano por vulneraciones al derecho a la vida, a la integridad, a la protección y garantías judiciales, y a la liber...